Linebeck abordó el barco donde se encontraban sus enemigos, iba desarmado como oveja al matadero, en cuanto puso un pie a bordo fue derribado por sus dos antiguos subordinados y atado para que no intentara nada, Marcos se acercó amenazante con su espada en mano, sonreía maliciosamente sintiéndose triunfador ante sus capturados oponentes.
-Al parecer he vencido, no lo crees mi querido capitán- rió burlón apuntando su filosa espada al cuello de Linebeck que guardaba silencio y lo veía con ira, Jolene permanecía en el suelo al parecer estaba inconsciente por el fuerte golpe recibido al ser aventada por Marcos desde el mascarón del barco.
-Eres un maldito desalmado, ¿Por qué insistes tanto en creer que poseo ese tesoro?, Ya te dije que no lo tengo, ¡lo juro por mi vida!
-¡Tu vida no vale nada para mi, tampoco tus juramentos!
-Pero lo que te digo es cierto, busca todo lo que quieras, desarma mi barco si así lo deseas, nunca hallarás el tesoro, ¿sabes por qué?, ¡PORQUE NO EXISTE!- le gritó
Marcos le respondió con un puñetazo en el abdomen haciendo que Linebeck callera de rodillas frente a él.
-¡Ya deja de hacerte el valiente y confiesa!, ¿Dónde escondiste ese tesoro Linebeck?
-Ya… te dije… que no existe
-¡Ya deja de mentir porque nosotros lo tuvimos en nuestras manos cuando abordamos ese barco por primera vez!
-¿Acaso no recuerdas lo que pasó luego de haberlo tocado?, ¿Por qué solo yo no me convertí en Reapling?, ¡Por que yo no lo toqué!-Linebeck volvió a gritarle.
Marcos estaba furioso, dejó clavada su espada en la madera de la cubierta y estampó un puñetazo contra la cara del indefenso Linebeck, tumbándolo de bruces contra el piso, lo que hizo que uno de sus labios se rompiera y comenzara a sangrar levemente, Jolene comenzó a incorporarse y como pudo se levantó del piso, solo para ser apresada de nuevo por sus antiguos aprendices.
-¿A dónde crees que vas jefecita?
-Ahora los que mandan aquí somos nosotros, así que quédate quieta si piensas en lo que te conviene, ¿acaso piensas intentar salvar a tu noviecito el capitán Gallina?
-Enanos malcriados, las gallinillas serán ustedes, ya verán cuando me suelte de estas cuerdas.
-¡Dan, Walter, ya dejen de cotorrear!, tráiganla aquí, tal vez el evitar su muerte persuade a este traidor de entregarnos el tesoro.-gritó Marcos a los muchachos que arrastraron a Jolene hasta él, Paolo y Joey levantaron a Linebeck del piso y lo sostuvieron para que se quedara quieto de una vez por todas.
Marcos tomó a Jolene de las cuerdas que la ataban y acercó la espada al cuello de su víctima.
-¿Nos vas a decir donde lo escondiste si o no?
Jolene trató de soltarse pero fue en vano, Marcos los tenía a su merced, Linebeck estaba aturdido por los golpes y la situación.
-No me dejas otra opción Linebeck, es una pena que no hayas querido cooperar, buscaremos el tesoro por nuestra cuenta, creo conocer todos tus lugares preferidos, ¡Muchachos vamos a hacerlos caminar por la plancha!
Los malvados hombres colocaron la tabla por donde los harían caminar, Linebeck iría primero y le ataron un grillete con bola a sus tobillos, eso le impediría tratar de salvarse, Jolene comenzó a retorcerse más intentando escapar de su captor, pero este ya aburrido de esquivar sus golpes la ató a uno de los pasamanos para que viera morir a su amado ahogado en el mar.
-¡Maldito seas Marcos, ya déjalo en paz!, te ha dicho muchas veces que no tiene el tesoro y eso es porque él no lo tiene, ¡LO TENGO YO!
-¿Jolene que estas diciendo?- Linebeck la veía desconcertado, sabía que ella intentaba salvarle pero estaba exponiendo su propia vida al afirmar tal cosa pues sabía que Marcos era capaz de matarla luego de conseguir información aunque ésta fuera falsa.
-¡Ves Linebeck, tu amiguita es más valiente que tú!, a ella si le importa tu vida!, agradécele por esto que acaba de hacer, ¡bájenlo de ahí muchachos!, y tú ven conmigo, dime todo lo que sabes- Marcos soltó a Jolene del pasamanos donde la había atado y la condujo al camarote donde la interrogaría acerca del tesoro que ella aseguraba tener.
Linebeck estaba pálido, no sabía si la volvería a ver con vida, pues a la más mínima sospecha de mentira Marcos la trataría inmisericordemente hasta matarla.
-¡JOLENE NO VALLAS!
-No te preocupes capitán, te la devolveré, con vida… Mmm tal ves.
Ya dentro Marcos la hizo sentarse en una caja y le apuntó con la espada.
-¿Y bien?, en donde lo escondes, entrégame el tesoro o dame dirección del lugar donde lo escondiste.
-Te lo diré sólo si dejas libre a Linebeck
-Te prometo que lo dejaré ir y a ti con él, Jolene no notó que Marcos sonreía maléficamente, estaba mintiendo.
-Cuando el barco se hundió, Linebeck estaba con el niño, yo tomé lo que pude del tesoro y lo dejé secretamente en la isla donde estuvimos hace unos días, donde ustedes nos encontraron la primera vez, ahí lo escondí cerca de la fuente para que nadie lo encontrara, solo yo sé donde está.
-Y bien, ¿que tan cerca o lejos de esa fuente está?
-Al noroeste 15 pasos, justo al lado de la pared de la choza, cava 2 metros y lo encontrarás, ahora ¡déjanos ir!
Marcos no le contestó y la condujo fuera del camarote y la volvió a atar a los pasamanos, Jolene estaba desconcertada, Linebeck estaba sobre la plancha de nuevo, éste la veía aliviado por verla con vida pero triste sabiendo que sería la última vez que la vería, pues sus captores ya tenían prevista su ejecución.
-¡Marcos, prometiste dejarnos ir!
-Tu te podrás ir cuando encuentre el tesoro, en cuanto a él, ya no nos es útil así que lo soltaremos ¡pero al fondo del mar!
Rió estruendosamente junto a sus cómplices y subió a la plancha donde Linebeck se hallaba y comenzó a hacerlo caminar poco a poco hacia su muerte, empujándolo con su espada, al llegar al borde Linebeck volteó a ver a Jolene estaba paralizada con los ojos muy abiertos, temblaba y lloraba sin hacer ruido alguno, él le sonrió tristemente y recibió el último empujón que lo hizo caer, toda su vida pasó ante sus ojos a velocidad de la luz, hasta caer hundiéndose entre las oscuras aguas de la costa, lo último que escuchó antes de sumergirse fue un desgarrador grito de Jolene y las risas triunfantes de sus ejecutores, se hundía rápidamente y poco a poco iba perdiendo la conciencia, solo podía pensar en las cosas que había vivido, sus aventuras con Link y Ciela, como había resuelto sus problemas con Jolene y confesado por fin su amor hacia ella, y ahora la estaba dejando a merced de sus captores, le pedía perdón mentalmente por eso, un último intento por mantener la respiración le hizo soltar un penacho de burbujas antes de perder la conciencia por completo.
Jolene en cubierta no cesaba de maldecir a sus captores, estaba histérica y triste.
-¿Cómo te atreviste a mentirme maldito infeliz?, ¡Prometiste dejarlo ir y ahora le has ejecutado!
-¡Tus maldiciones no me asustan jovencita!, en cuanto encuentre el tesoro tu te unirás a tu querido Linebeck!
Un temblor comenzó a sentirse y la mar se agitó, el barco cabeceaba violentamente y el cielo se tornó gris de un momento a otro, Marcos y sus hombres estaba aterrados, hasta que Linebeck saltó a cubierta totalmente empapado pero vivo, le acompañaba nada más y nada menos que Link, Tetra y el abuelo Oshus, los malvados marinos estaban atónitos ante semejante escena, no lo podían creer.

















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